jueves, 25 de agosto de 2011

Me cae mal Internet Explorer

Me carga Internet Explorer. A mi juicio es el peor browser existente, antes no era así, pero ha fallado en adaptarse a los cambios en la era digital y se ha quedado atrás de todos los demás. Google Chrome y Mozilla Firefox, le pegan mil patadas porque logran entender lo que el usuario necesita, lo que quiere.

En la mayoría de los computadores de mi universidad, Explorer es el único browser disponible para navegar y es una lata. Lo peor es su manía de abrir los enlaces en una ventana nueva, a menos que uno le pida específicamente que los abra en otra pestaña, que para algo se inventaron y por alguna razón las incorporaron a Explorer. Además se demora mucho en cargar y eso me desespera.

Otra cosa que tienen los buenos browsers y que Explorer no tiene, es que te dan la posibilidad de personalizarlos. Quizás es algo inútil, pero son muy pocas las personas que conozco que no le han hecho algo para que parezca más propio, lo que demuestra que al público le gusta tener algo que pueda hacer propio. Y por último, Google Chrome tiene Angry Birds... de ahí en adelante el resto de los navegadores dejaron de existir.

Claro que el sentimiento es mutuo, él tampoco me quiere... siempre se queda pegado cuando lo uso.

miércoles, 24 de agosto de 2011

Periodismo UDP dijo NO al paro

Me da pena y también vergüenza ir en una escuela de Periodismo donde los intereses personales son mucho más importantes que el futuro de todo un país. A mi también me dio miedo perder el semestre entero cuando se empezó a hablar de la posibilidad de un paro indefinido, pero me sobrepuse y pensé que no podía ser así de egoísta. Respeto a la gente que dijo que no, sus razones tendrán. Pero me da una pena enorme no poder ayudar de mejor manera a los estudiantes que llevan ya tres meses luchando por un futuro mejor, no sólo para ellos sino que para todo Chile.

lunes, 15 de agosto de 2011

Mi abuelita


En mi pared tengo una pizarra de corcho llena de papeles. Detrás de uno de ellos encontré una foto. En ella salimos yo, mis primos y mi abuelo. Es una foto que nos sacaron el día del funeral de mi abuelita. No me acuerdo por qué salimos riendo, pero fue uno de los días más tristes de nuestras vidas.

Su nombre era Violeta Osorio y era una abuelita de esas de las que uno lee en los cuentos de hadas. Cuando llegábamos a su casa, siempre nos esperaba con galletas o leche asada para el postre, sólo tenía palabras de amor para nosotros y podía quedarse horas y horas viendo monitos animados a nuestro lado.

Ella fue la que me enseñó a jugar cartas, siempre apostando dinero porque sino no contaba. La que me dijo cuando yo no sabía qué carrera estudiar, que tenía claro para donde iba mi camino. Le achuntó, pero no alcanzó a verme en mi primer día de clases.

Siempre la echaré de menos y siempre la amaré con todo mi corazón. Sólo espero algún día llegar a ser la mitad de lo buena que ella fue y que desde donde quiera que esté, me mire con orgullo.

lunes, 8 de agosto de 2011

Los edificios de Santiago

Algunos edificios de Santiago hablan de la historia de Chile. Los que más me hacen pensar en eso son los que están en Alameda al frente de la Moneda. Si uno los mira bien, puede ver las marcas que dejaron las balas durante el bombardeo en el Golpe de Estado del ’73. Nunca los han parchado, cuando bastaría un poco de cemento y un andamio. Pero es mejor así. Es bueno tener un recordatorio de las cosas terribles que pasaron. Así se aprende, de la experiencia y las marcas que nos deja. Esos hoyos son algunas de las cicatrices de Chile, que luchan por recordarnos que la fuerza nunca debe vencer a la razón