Algunos edificios de Santiago hablan de la historia de Chile. Los que más me hacen pensar en eso son los que están en Alameda al frente de la Moneda. Si uno los mira bien, puede ver las marcas que dejaron las balas durante el bombardeo en el Golpe de Estado del ’73. Nunca los han parchado, cuando bastaría un poco de cemento y un andamio. Pero es mejor así. Es bueno tener un recordatorio de las cosas terribles que pasaron. Así se aprende, de la experiencia y las marcas que nos deja. Esos hoyos son algunas de las cicatrices de Chile, que luchan por recordarnos que la fuerza nunca debe vencer a la razón
Me voy a fijar la próxima vez que vaya a la moneda.
ResponderEliminarQue bueno que tienes un blog pali, ya te estoy siguiendo..
:-)
Hola Pablo! Yo tbn te estoy siguiendo a ti :)
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